19 de octubre de 2021

Misguided ghosts

 Me voy lejos por un rato, pero volveré. No intentes seguirme porque regresaré tan pronto como me sea posible. Ves, estoy tratando de encontrar ese lugar que tanto deseo.  Pero puede que no sea aquí donde me sienta segura. 

Todos aprendemos a cometer errores y correr de ellos, sin dirección, sin convicción. Porque somos uno de esos fantasmas que viajan sin parar. No necesito caminos, de hecho, ellos me siguen y sólo vamos en círculos viciosos. 

Ahora entiendo que esto es la vida, y que el dolor es solo un compromiso. Así que podemos conseguir todo lo que queremos de él. ¿Podría alguien ocuparse de clasificar nuestros corazones rotos y mentes retorcidas? Yo creo que no. 

Correr hacia ellos, a toda velocidad. Viajar sin parar, con aquellos en quienes más confiábamos, aquellos que nos empujaron lejos.

13 de septiembre de 2021

Desconectar para conectar, que típico ¿no?

A veces parece que se me entumecen los dedos después de un tiempo sin sentarme a hablar contigo. 


He recargado las pilas en muchos sitios con el aire tan puro que casi creía ahogarme al volver a la realidad, pero ahora no tengo ese aire. 

Y aquí estamos otra vez. Sujetos tácitos que se descomponen en sus vidas particulares. Tu partiéndote en dos y yo en mil. Ojalá supiera por qué soy tan débil, tal vez así pudiera arrancarme lo que fuera que me esté matando. Me ahogo y pienso que mañana será otro día para volver a intentarlo, pero solo es otro día más para seguir olvidándote. 

Mil días sin verte, mil días sin saber ni quién soy. Madrid se ha convertido en una ciudad nueva para mí desde que pasaste por mi vida.  La mayoría de veces siento que hace ya tiempo que no estoy aquí. Abril es apenas un recuerdo de los días en los que pensaba que no había lugar mas apropiado para ti que junto a mí. Lloro por lo imbécil que soy en pensar en esto, no puedo comprender por qué mi fuerza no está brillando. 

No quiero estar más. 

No querer estar con uno mismo va sobre no querer estar en ningún lado. Sobre querer abandonar tu cabeza en el Polo Norte y mudarte al Polo sur. No quiero estar conmigo sin ti, ni contigo. Lo fácil sería culparme de todos esos fracasos, de todo lo que ha salido mal. De todo lo que pude haber evitado y no evité. 

Ahora sí Alice, me voy por un tiempo. No sé si largo o corto, no sé si serán horas o semanas, pero me voy. Necesito reflexionar sobre mí y sobre mi vida. Sé que soy una privilegiada, pero ahora hay que parar a repostar querida amiga. La gasolina del coche se ha agotado. 

No redes, no gente. 

Espero poder superarme y conseguir lo que realmente quiero. Sé que estarás a mi lado para ayudarme a conseguirlo 

De ti me despido, no por última vez. Para eso queda mucho. 









23 de agosto de 2021

Quiérete

Quiérete. Quiérete un poquito mejor cada día. Quiérete como jamás te has querido. Como realmente te mereces. Como tienes que hacer para que ahí fuera te quieran. Quiérete primero tú. Y luego a quien prefieras. Pero hazlo. No te abandones. No te conformes. No te dejes escapar. Créeme, eres lo mejor que va a pasar en la vida. No te falles. No te descuides. Valórate. Vales más de lo que tu misma crees. Sonríete. Mímate. Cada día. Cada hora. Hazte valer, demuestra de qué estas hecha. No dejes que te pisen. No lo hagas. No pases de ti. 


Por favor Alice, cuídate. 

8 de agosto de 2021

Nuvole Bianche de Ludovico

A veces cuando cae el sol en el mar y la triste noche aparece,  llega ese breve recuerdo de su mirada y su sonrisa. De nuevo,  el sentimiento que te hacía temblar los labios y cerrar los ojos instantáneamente se manifiesta una vez más cobrando una nueva vida y en la penumbra, por un momento, vuelves a ese remoto lugar, donde podías oler la suavidad de su piel y donde saborear los lunares de su cuerpo. 

Esa sensación de plenitud te invade y te quema por dentro. Pensar que solo un instante se queda grabado para toda la vida, y tantas cosas que te ocurren en un determinado momento, jamás dejarás de recordarlas. 

Sencillamente, porque no todo te llega con la misma ilusión, con el mismo amor, con la misma pasión, sólo cuando te entregas al cien por cien y das todo. Estás en un momento de plenitud y felicidad completa, solo cuando pones amor en lo que haces, consigues que cada segundo lo puedas recordar con la misma ilusión con la que recuerdas el beso más dulce. 






26 de julio de 2021

Kamikase

Te sueño, te espero, te extraño. 

Hay cosas que se clavan dentro, no sé decirte dónde porque me duele todo el cuerpo. Son las mismas cosas que te matan si las sacas y te matan lentamente si las dejas. 

Elegí quedarme el mismo día que te fuiste sin decir adiós. No es justo para nadie. Las cosas que amenazaban con desaparecer permanecen ineludibles en mi cama ( tu perfume, tus manos frías, tu nariz arrugada). 

La vida se detuvo para mi un día de noviembre/diciembre, tú lo sabes mejor que yo. Han pasado muchos años desde entonces. No sé si todavía me lees o desapareces entre mis letras. 

Confíe en tí. Ciegamente. 

Se me está haciendo eterno porque todo esto pesa demasiado, y otra vez caerse y otra vez levantarse. Y no estás. 

Perpetuo vaivén. Yo no voy a prometer cosas que no pienso cumplir. 

Yo no. 

31 de enero de 2021

Enero 31.

Para ti que ya no estás.

Pensé que mi abuelo sería eterno, o al menos en mi mente siempre vivirá de esa manera. Entiendo que emprendió su vuelo hacia un lugar lleno de paz, después de haber vivido tantos años.
Miro hacia atrás y los recuerdos me inundan entre lágrimas todo lo que vivimos juntos. Consiguen que regrese a esos días maravillosos que aterosoro en el alma y que cuido con mucho cariño.

Bondadoso, cariñoso y único. La tierra hoy ha dado la vuelta al sol sin él, ocupando un vacío más grande que el propio planeta. Dedicado a su trabajo y sobre todo a su familia. Galán y a veces descortés, con su valentía consiguió salvar vidas y una de ellas fue la mía. Su fuerza de voluntad, su permanencia, su firmeza y perseverancia lograron surcar mares y saltar barcos. Tauro de pura zepa. Dejaba huella allá donde pisaba y se comía a todo aquel que se interpusiera en su destino.

Mi abuelo, el de los abrazos más puros, más sinceros, con millones de caprichoso por ser cumplidos. El mejor abuelo del mundo lo tenía yo, el más guerrero, el mejor marido y padre.

A veces me pregunto qué habría pasado si se hubiera quedado más tiempo a mi lado. Pero aún así sé, que a pesar de la distancia, me cuida y me apoya sintiéndose orgulloso de todos mis logros.

Después de este año tan efímero me doy cuenta que, las personas que amamos nunca se alejan y siempre serán eternas en nuestro corazón, si así lo queremos. Solo puedo darle las gracias por haber existido y por tener la inmensa suerte de haber sido su nieta.

Hasta siempre, abuelo.


11 de octubre de 2020

Maldita dulzura la tuya, Octubre.

Octubre, maldita dulzura tienes que como siempre, llegas para gritarme todo aquello que con tu anterior visita me habías propuesto. Maldita dulzura la que tienes que siempre me entran ganas de ti, de ese Octubre que huele como él. 

Tú, Octubre, que me proyectas todo lo que no he sabido hacer mejor. Maldita tu dulzura, Octubre, que no me das opción a resetear para olvidar aquello que podría haber evitado o para volver hacer lo mismo una y otra vez. 

Y no, Octubre, no hablo de que aún no hayamos dado el paso para vivir, o al menos internarlo, de aquello que realmente nos gusta, ni siquiera de que esa cajetilla de tabaco siga aún acompañándome desde entonces. Hablo de que has llegado demasiado pronto, que no me has dejado tregua para afrontar el hecho de que te acercabas. 

Es el primer Octubre donde me falta gente. Gente que existe y gente que por desgracia ha dejado de existir. Sin duda, es un Octubre para recordar. A veces no soy consciente de lo fugaz que es el tiempo, pensando que siempre tendré tiempo para todo, pensando que éste pasa lento, pensando que seremos eternos. Pero, sin itinerario alguno, no sabemos cuándo o dónde, ni siquiera podemos tener la certeza de que vaya a haber próximo. 

Son tantos los recuerdos que tengo de ti, Octubre. Recuerdo cuando cogía la guagua para ir a entrenar, pero antes, recogía parte de las hojas que caían del Camino Largo. Tu olor a lluvia fresca chocando contra el asfalto y a veces contra mí. 

Otro Octubre que se marcha y yo deseando resetearlo a cada momento. 

¡Hasta pronto, Alice!. 

No me olvido de ti, nunca. 

30 de abril de 2020

Happiness

¿Qué es la felicidad?.

Yo no tengo ni idea de lo que es la felicidad pero si tuviera que decir algo, creo que tiene que ver con la capacidad de aprovechar y amar lo que tienes sin dejar de aspirar a más. Pero sobretodo, gozar lo que tienes.

Hay puntos que dábamos por hecho como un beso, un abrazo, los amigos, un paseo, una caña... y deerrepente cuando no está?.

Ahí te das cuenta de lo que es la felicidad. Y para mí lo más importante es gozar de todo eso aunque pequeño parezca. 

5 de abril de 2020

Segovia

¿Cómo superas el terminar una de las mejores etapas de tu vida?. Yo sé que no podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntarnos por qué. Lo que  sucedió, sucedió y hay que soltarlo. Está claro que no podemos ser niños eternamente, ni adolescentes tardíos, ni universitarios toda la vida.

La vida siempre va para delante, nunca para detrás y qué pena la mía. Por que sin duda me quedaría en este momento el resto de mis días. Lloro, porque jamás había sido tan feliz fuera de casa. Pero también lloro de tristeza que inevitablemente me inunda. 

¿Cómo se despide uno de una ciudad?. Renegué infinidad de veces su lejanía con el mar, quise buscar un mapa y hasta moverla de sitio para que fuese absolutamente perfecta, pero terminé aceptando sus montañas, sus calles, y sus piedras por doquier, incluso hasta ese regionalismo excesivo que caracteriza a sus habitantes, hasta tomé prestado algunas expresiones "godas", ya me entiendes Alice. 

Gracias Segovia por tanta nobleza y simpatía, gracias por el respeto, la amabilidad y la empatía. Gracias por el refugio y gracias por la agonía. Gracias por la abundancia y la carencia, por darme motivos para quedarme y por darme impulsos para volver. Gracias por sustituir mi ciudad de origen y por hacerme saber que mis costumbres también cabían. Que mi acento me distinguía y con el que siempre me expresaron que era un placer escuchar lo que decía. 

Es doloroso irse, dejar tu hogar, tu entorno íntimo y renunciar al contacto con las personas que han hecho que tu vida cambie en todos los sentidos. 

Y este día que probablemente no hubiera pensado que llegaría, llegó. Llegó incluso antes de lo esperado. Llegó cuando todo parecía ir sobre ruedas, cuando ya por fin me había acostumbrado a mi piso de soltera, las clases, mis fiestas, mis escapadas , mis " esta noche me la voy a tomar con calma" y a los " vamos a tomar café" con mis amigas... bueno, mi familia.

Es por todo esto que, me despido de una época que me ha visto crecer, madurar, creer en mí misma y valorar muchas cosas. Pero, en ocasiones las despedidas y que las etapas acaben pueden significar algo bueno. Es necesario que algo acabe para que empiece otra cosa, aún mejor. Yo sé que no debo de estar triste porque haya terminado, debo estar contenta y afortunada de lo que he vivido. Por mis recuerdos, por nuestros recuerdos, por mis experiencias, por nuestras experiencias, por Segovia. Me despido de algo que nadie me va a poder quitar y que siempre me va a acompañar a lo largo de mi vida. 




2 de abril de 2020

Los mejores cuatro años de mi vida.

Octubre 2018

Septiembre 2017

Septiembre 2019

Octubre 2019

Marzo 2018

Mayo 2019

Noviembre 2016

Junio 2019

Junio 2019

Junio 2019

Febrero 2017


Vigésimo sexto día de confinamiento, Abril 2020, Segovia. Hace unas horas nos acaban de comunicar que dan por finalizada las clases presenciales de este año, de nuestro último año de carrera. Se nos ha terminado todo esto y de la peor forma, separadas.

Gracias a estos cuatro años de carrera puedo afirmar que han sido los mejores años de mi vida y que lo mejor de la universidad es tener la suerte de hacer amistades de verdad. De esas que van más allá de tomarte una cervesita después de clase o salir de fiesta (que también.)

De las que te recuerdan que cojas una sudadera cuando vayas a clase porque el "frío segoviano a veces engaña". De las que te salvan de los exámenes explicándote la noche anterior el tema que peor llevas.

De las que te cogen sitio cada día sin que se lo tengas que recordar. De las que saben ( y viven) tus dramas y con ellos re quieren (aunque te los recuerden más veces de las que te gustaría). 

Esas amigas que las ves todos los días aunque solo sea para tomar  café. Y de las que en definitiva, hacen tus días más bonitos. Y más alegres. Y muchísimo menos monótono. 

Y sin ellas, estoy segurísima de que la universidad no sería ni una cuarta parte de lo que es. Y joder, ya hay que tener suerte para compartir tus días con personas así. 

Gracias a ustedes he podido ser feliz todos estos años. Me llevo el mejor recuerdo de mi vida. Gracias Segovia por ser nuestro punto cero. 

Os quiero.

30 de marzo de 2020

Dos meses


Aquel día tuve que entender que ya no volvería a abrazarte, que los besos que te di ya no se multiplicarían. Que ya no podría ira visitarte ni oírte chillar de alegría. 

Me tocó saber que no volvería a verte más sentado en tu sillón de siempre, ni iría agarrada de tu mano a cualquier lugar. Tuve que aprender a escribirte todo lo que no podía decirte. Y a mirar a la primera estrella, en el centro, todas las veces que quería tocarte. Supe que ya no volverías, que te habías ido, que los recuerdos serían lo único que me quedaría. 

Que ya nada volvería a ser como antes. Y entonces descubrí que jamás aprendería a despedirme, pero sí a echar de menos.

Hoy hace dos meses que te fuiste. Hace dos meses que aquí abajo todo dejó de ser como era antes. 

Todo me recuerda a ti.

Te echo de menos. 

18 de marzo de 2020

Te echo de menos.

Podría enumerar muchísimas cosas que echo de menos. 

Echo de menos a mis amigas, poder estar en la misma terraza horas y horas congeladas de frío tomando café a las 19:00 de la tarde.
Echo de menos que vengan a casa los miércoles y pedir cena para luego jugar al UNO toda la noche. Echo de menos a mi familia, pero esta vez de forma diferente.
Echo de menos a mi madre yendo de copiloto en el coche con mi padre.
Echo de menos los churros de los domingos que trae mi tío.
Echo de menos a mi abuela en todo su conjunto.
Echo de menos a mi perro, aunque se escape por LL.
Echo de menos a mi hermana, hasta echo de menos verla jugar a la play mientras me tumbo en su cama.
Echo de menos reírme con María en clase y echo de menos joder a María Ángeles mientras atiende. Echo de menos a Lydia hablando de fútbol y verla feliz por que ha perdido el Madrid.
Echo de menos a Ángela desde hace ya mucho tiempo.
Echo de menos a Isabel tocándome el portero de casa sin avisar.
Echo de menos a Judith y a Pau tomando cervezas en la avenida Anaga, la de Judith con limón.
Echo de menos fumar en la puerta de la uní con Lau y escuchar Cruz cafunné de fondo con ella.
Echo de menos el mar. Echo de menos ver en condiciones el atardecer.

Creemos que apreciamos todo lo que tenemos y es ahora cuando te das cuenta que no valoras lo verdaderamente importante. Ojalá vuelva todo a la normalidad para poder dejar de echar de menos.