Hubo un tiempo en el que nos quisimos
más de lo que está permitido.
Era principios de Abril
y la primavera empezaba a florecer.
Me mirabas como si el mundo entero dependiera de mi voluntad,
como si tuviera en los bolsillos la cura para todas las soledades.
Hoy en día, me sincero.
Te recuerdo como algo que me cambió.
Y te agradezco el aprendizaje que indirectamente me entregaste.
Dicen que abandonar es de cobardes.
Pero también dicen que una retirada a tiempo siempre es una victoria.
La vida siempre encuentra un camino.
El mejor elegido.
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