18 de agosto de 2011

shh


La verdad es que la habitación debería estar a oscuras pero la luz de la ciudad entra por la ventana abierta haciendo que esté iluminada. No consigo dormir. Otra noche igual en la que lo único que puedo hacer es jugar con las sombras y disfrutar de conciertos privados en mis oídos.
El viento mueve la persiana, poniéndome alerta. No quiero que ellos se enteren de que no duermo, de que llevo días sin pegar ojo.

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