17 de marzo de 2011
Días nublados, días de lluvia, días de sol, días en los que el frío te cala hasta los huesos. Días en los que no tienes ganas de nada. En los que nada te motiva. Días en los que solo tienes ganas de hacer el loco, de sonreír, en los que tienes ganas de comerte el mundo. Días, días que se acumulan en semanas, en meses, en años, en una vida. Tiempo que pasa sin pena ni gloria. Que a veces ni nos damos cuenta, pero sabemos que está ahí. Que trascurre, sin que podamos hacer nada. Que aunque queramos no podemos detenerlo, no podemos volver al pasado, donde todo era mejor, o avanzar hacia el futuro para saber qué te espera allí.
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