1 de noviembre de 2014
A por la siguiente aventura
Si se va a acabar, si al final nos vamos a olvidar, ¿por qué no disfrutarlo? Es la vida. Yo estoy convencida de que nadie quiere olvidar a propósito. ¿Quién querría? Somos la memoria de las cosas que vivimos. Somos los recuerdos que dejamos a los demás al marcharnos. Y sin ellos no somos nada. Nadie quiere ser nada por mucho que le duela aquello que quiere olvidar. Creía que me había olvidado de algunas cosas. De sentir, a veces. Pero parece que no, a pesar de que la memoria sea una máquina defectuosa hay experiencias inolvidables por lo que fueron y por quienes las compartieron.
Un capitulo de mi vida
Resulta difícil verte a los ojos para decirte que AHORA
ya no. Es triste ver como la longevidad del sol desaparece. Estas líneas son las que pronto vas a leer. Pero no quiero volver un paso atrás, ya no puedo volver una vez que cerré la puerta. Nos envolvimos en falsas ilusiones. Al abrazar nuestros cuerpos a nadie tenemos, es como si estuviésemos en otro lado. Abrazando ausencias. No podremos ser enemigos ni amigos que tienen en común la disputa o un ideal. No nos queda nada entre nosotros. Hasta me animo a decirte que quizás me quieras. Pero no vale la pena. La lucha se acaba cuando simplemente, no vale la pena. Mantenlo en tu mente como un bello recuerdo, con sus altos y bajos, así como un sueño. Uno de esos sueños algo distorsionados que conservamos al despertar, que inexplicablemente no podemos recordarlos completamente.
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